viernes, 25 de septiembre de 2009

Que si me tengo que rendir....me rindo.


Hoy he escuchado una frase que me ha dado que pensar. Decía lo siguiente: Ahora mismo y tal y como están las cosas, el trabajo es lo más importante.

Y me ha dado por preguntarme si es cierta o no. Estoy convencida de que el trabajo en la situación actual importa mucho, pero no dejo de preguntarme si no sigue siendo algo secundario en nuestras vidas. Yo, personalmente, prefiero infinitas veces más el amor al trabajo.
Puedo estar debajo de un puente sufriendo las mayores penurías del mundo, pero si estoy enamorada (y soy correspondida) poco me va a importar lo demás. No tendría nunca ni demasiado frío, ni demasiado calor, ya que dicen que al amor te hace inmune a todo lo que hay a tu alrededor. Tampoco sufriría nunca de hambre o enfermedad, puesto que ya estaría satisfecha de todo lo que deseo y aquejada del mayor de los delirios: el amor. Ese sería mi único malestar, si es que se puede llamar así a algo que te hace levitar y ver el mundo a tres metros sobre el cielo, como diría Federico Moccia.

Por eso la gente que tiene ese amor que te vuelve del revés y no tiene trabajo, tiene que estar contenta. Aunque no lo sepa, ya tiene el mayor milagro que existe, aquello por lo que la mayoría de la gente se pasa luchando toda su vida por conseguir y nunca llega a alcanzar. Que el amor da de comer, aunque no lo parezca. Hace que seamos mejores personas con los demás, y lo más importante, con nosotros mismos. Y personalmente, a mí con eso me sobra y me basta.
Que no quiero pasar penurías, pero si me tengo que caer rendida al amor.....me caigo.



jueves, 24 de septiembre de 2009


Sé de esperar cada noche,

oir acercarse tus pasos,

sé de arrimarme a tu sombra,

sé de morirme esperando,

se de mi fuego sin lumbre,

sé que no abrazan mis brazos,

sé que siempre tengo frio

y se me secan los labios.

Sé que me duele la piel, de no tocar tus manos,

sé de soñar tus caricias,

sé de las horas que paso imaginando tu cuerpo,

hasta quemarme las manos.

La historia del lápiz

El niño miraba a su abuela, que escribía una carta. En un momento dado, le preguntó:

–¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Y es, por casualidad, una historia sobre mí?
La abuela dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:

–Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz
que estoy usando. Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.

–¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

–Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.

Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esa mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda cualidad: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera cualidad: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que lleva dentro. Por lo tanto, cuida siempre lo que sucede en tu interior.

Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas, y procura ser consciente de todas tus
acciones.



Paulo Coelho

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El árbol de la vida.


He aquí el mayor secreto que nadie conoce,
he aquí la raíz de la raíz
y el brote del brote
de un árbol llamado vida,
que crece más de lo que el alma puede esperar
o la mente ocultar.
Es la maravilla
que mantiene a las estrellas separadas....
LLevo tu corazón conmigo,
lo llevo en mi corazón.


E.E. Cummings

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Jesus of Suburbia!!


I don't feel any shame I won't apologize, when there ain't nowhere you can go.

Running away from pain when you've been victimized.....


TALES FROM ANOTHER BROKEN....HOME!!

lunes, 7 de septiembre de 2009

This is the Love....




Hacer locuras....

Que pienses en él nada más despertar y sea lo último que ves en tu pensamiento al acostarte. Y que para colmo, entre medias de todo ésto, sueñes con él.
Mirarle hasta que te duelan los ojos. Tocarle y temblar. Saber que vas a verle y ponerte como un flan. Ponerte roja con solo un saludo suyo.
Cambiar tu forma de vestir solo por tener algo en común con él.


Mentir a la gente que quieres solo por estar algo más cerca suyo. Observarle cuando está con otra y morirte de celos solo porque le roce una mano.
Intentar sacarle información de tí haciéndote pasar por otra persona. LLamarle al móvil con número oculto solo para oir su voz. Caer una y otra vez cuando ha dejado más que claro que no quiere saber nada de tí.
Que pasen los años y SOLO sigas pensando en él. Que no te llame, no te responda, no se preocupe, y sigas queriéndole como no has querido a nadie.
Que te entren ganas de llorar solo con pensar que estará haciendo, y que sea lo que sea, saber que tú podrías hacerlo con él. Que no lo puedas sacar de tu cabeza. Y que la gente te diga que es cuestión de tiempo; pero como han pasado años y sigues igual ya no quieres ni que cambien las cosas. Sabes que el dolor seguirá contigo toda la vida, lo único que haces es resignarte y mirar hacia delante.
Y saber a ciencia cierta que llegue quien llegue nunca será igual que él. Nunca te hará sentir lo mismo. Quizás sientas cosas diferentes, e igual de buenas o malas, pero nunca será lo mismo sin él....





Despedirte de él y estar a punto de llorar por no saber cuando volverás a verle.